Producto y anatomía

Los rellenos varían en composición, duración e indicaciones. En Estados Unidos, la FDA autoriza productos para áreas y usos concretos; no existe una autorización general para cualquier zona.

La historia clínica debe incluir alergias, trastornos de sangrado, medicamentos, suplementos y procedimientos recientes.

Efectos y complicaciones

Inflamación, moretones, enrojecimiento, dolor, sensibilidad y comezón son efectos frecuentes. Suelen aparecer poco después de la inyección, aunque algunos pueden presentarse semanas, meses o años más tarde.

Para la FDA, el riesgo más preocupante es la inyección involuntaria en un vaso sanguíneo. Puede causar necrosis, alteraciones visuales —incluida ceguera— o un evento cerebrovascular, aunque su probabilidad sea baja.

Signos de alarma

Dolor inusual, cambios de visión o piel blanca, gris o azulada cerca de la inyección requieren atención inmediata. Lo mismo ante dificultad repentina para hablar o caminar, debilidad o entumecimiento, caída facial, dolor de cabeza intenso, mareo o confusión.

La vía de contacto y el plan de atención deben quedar definidos antes de la inyección.

Información previa

En Estados Unidos, la FDA no ha autorizado dispositivos sin aguja para inyectar rellenos. Su situación regulatoria en México debe verificarse con la autoridad sanitaria correspondiente.

  • Nombre del producto y zona exacta de aplicación.
  • Formación y experiencia del profesional con ese producto y esa anatomía.
  • Resultado esperado, límites, duración y alternativas.
  • Riesgos frecuentes, complicaciones graves y plan de respuesta.
  • Cuidados posteriores y forma de seguimiento.